El gobierno del PP afirma que este año será el último de recesión
y que al final de 2013 empezará la recuperación y la creación de empleo de
forma tímida. Por otro lado Mariano Rajoy se justifica diciendo que
España ha hecho todo lo que tenía que hacer y eran los otros países del euro (
refiriéndose sobre todo a Alemania) los que tenían que hacer sus
"deberes"; es decir que Merkel tenía que subir los salarios para que
los alemanes gastarán más y así "tirarán" de la economía de los
países periféricos comprando sus productos y activando sus economías.
La respuesta de la
alemana fue que España tenía que mejorar su competitividad fabricando productos
de calidad que aumentarán las exportaciones españolas a los países emergentes.
En cualquier caso el presidente Rajoy descarta la necesidad de pedir un rescate
por ahora. ¿Es realmente muy optimista el panorama que nos espera en 2013? Es
verdad que el gobierno del PP ha tomado medidas económicas que van en la buena
dirección:
- subida de impuestos (a mi juicio medida equivocada pues se debía de tomar posteriormente)
- reforma laboral (algo tímida)
- ligero descenso del gasto público (tiene que ser más intenso)
- aumento de las exportaciones y descenso de las importaciones
Todas estas buenas
medidas, sobre todo las exportaciones ¿aumentarán en un escenario de crisis en
la que han entrado Francia y Alemania principal
destino de las mismas? también es cierto que aumenta la llegada de dinero
extranjero a España si bien esto hay que atribuirlo al respaldo del BCE a la
deuda española en caso de necesidad. La clave para resolver este problema
económico está en recortar fuertemente en gasto público sobre todo en
autonomías, estado central, empresas públicas, fundaciones, empleados públicos,
duplicidades, etc.
La verdad es que
ni el estado central ni las CCAA están por la labor de reducir los tres
millones y medio de empleados públicos, de los cuales sólo 700.000 han entrado
de forma tradicional mediante oposición directa, siendo el resto empleados que
han entrado como interinos y una vez dentro de la administración se les ha
dotado de una oposición sencilla (ad hoc) para confirmarlos como funcionarios
de plantilla.
A día de hoy
sólo se han despedido unos 200.000 empleados públicos, casi todos interinos sin
consolidar la plaza por la vía anteriormente citada, cuando en la realidad, la
reducción mínima estaría entre los 800.000 y un millón, ya que la informática
moderna los hace innecesarios. Tampoco se han tocado las 5000 empresas públicas
y fundaciones que conllevan multitud de subvenciones de todo tipo. Para muestra
un ejemplo, el ministro de hacienda pidió a las autonomías recortar 65 empresas
públicas de las 700 autonómicas, pues bien sólo se recortaron dos.
La subida de impuestos en España ha sido brutal (la más alta de
Europa después de Suecia) y de momento parece que se ha cumplido el déficit a
duras penas, pasando del 6,3% prometido a Bruselas al 6,7% que dice el
gobierno; pero en esta cifra hay maquillaje, puesto que no se devuelve el IVA,
ni el IRPF ni el Impuesto de Sociedades, con lo que realmente no estaría en el
6,7% si no el 7,2 %.
El problema está
en 2013 puesto que si hemos apurado al máximo la subida de impuestos y no
disminuimos el peso de la administración, difícilmente podremos disminuir el
déficit que nos imponga Bruselas para 2013. No parece que la idea del
gobierno sea reducir el gasto público y sí subir los impuestos a través del IVA
lo cual deprimirá mucho más la economía española. En resumen tendrán que
venir los "hombres de negro" para obligarnos a hacer las reformas
necesarias.
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