miércoles, 30 de enero de 2013

Paro, déficit comercial y teoría Keynesiana


En 1890 el economista británico John Hobson, explicó cómo el exceso de ahorro, podía llevar a una inestabilidad económica.

Partimos de que las personas ricas ahorran mucho más que las pobres al tener mayores ingresos. Desgraciadamente ricos no hay muchos y como consecuencia el consumo cae en relación a la producción.
Por tanto si el consumo crece demasiado lento no tiene sentido invertir el ahorro en fábricas nacionales si no que se debe invertir en el extranjero; esto tiene un doble efecto:

  •        Crea inversiones extranjeras rentables por exceso de ahorro
  •        Mantiene las fábricas nacionales funcionando ya que vende sus productos en el exterior


Los países que exportan ahorros automáticamente generan superávit comerciales, sin embargo esto no es sostenible a largo plazo, ya que los países que importan capital extranjero para financiar déficit comerciales se hallan con niveles de deuda elevados y no pueden seguir pidiendo prestado. Ante tal situación se ven obligados a reducir su consumo o encarar una crisis.

En los años 20 el economista británico John Maynard Keynes retomando a Hobson expuso que los países con superávit cuyas políticas habrían creado ahorros demasiado elevados tenían que tomar medidas para aumentar el consumo y hacer caer sus tasas de ahorro.

Keynes expuso que si los  países con superávit se negaban a incrementar su consumo lo suficientemente rápido las fábricas se verían obligadas a cerrar y despedir a sus trabajadores, con lo que el consumo cae, provocando que los ahorros se reajusten automáticamente.

Si los países con superávit se niegan a potenciar el consumo rápidamente el reajuste se produce en forma desempleo progresivo.  A su vez los países con déficit aumentarían su desempleo, pero en un momento determinado intervendrían en el comercio elevando los aranceles, o devaluando su moneda y como consecuencia el desempleo pasaría a los países con superávit.

Pues bien la situación actual y mundial es la misma desde el punto de vista económico. Cuando Berlín promulgó políticas encaminadas a restringir el crecimiento de salarios, a finales de los 90, las tasas de ahorro alemanas, crecieron enormemente, y por contrapartida el consumo creció mucho más lentamente que la economía.

Cómo no les quedaba otra opción que no fuera exportar estos ahorros prestando enormes cantidades de dinero a España y a otros países europeos empezaron a tener elevados superávit  comerciales a costa de otros países europeos; dicho de otra forma el déficit comercial de España es una consecuencia automática de las políticas alemanas de finales de los 90. Todo esto indica que España tiene que rebajar su consumo y elevar sus tasas de ahorro. Una vez más estos países tienen que elegir entre aceptar el desempleo en casa o trasladarlo fuera,  por ahora han escogido la primera opción para así salvar el euro.

Ahora bien, si la situación económica se sigue deteriorando estos países saldrán del euro y a medida que vayan saliendo de esta moneda, el desempleo y los países que se mantengan en el euro irá creciendo. 
Por un lado esto tiene la ventaja de que el mantenimiento del euro gozará de muchos beneficios (fundamentalmente por compras de deuda española por el BCE)  pero también sufrirá las consecuencias de un masivo desempleo.

Si los alemanes no gastan más para ayudar a los países periféricos no habrá manera de evitar muchos años de desempleo, en cuyo caso España debe decidir cuanto antes si la recesión la deberían soportar los hogares españoles o los alemanes.

Y para terminar os dejo un vídeo explicativo de la teoría keynesiana.   



martes, 29 de enero de 2013

¿Se cumplirá el objetivo del déficit español en 2012?


Este ha sido el objetivo prioritario del gobierno de Mariano Rajoy. Este déficit, continuamente modificado  al alza y definitivamente fijado en el 6,3 % del PIB, se me antoja difícil de conseguir, ya que si bien el Gobierno Central  sí que parece que lo va a conseguir, por el contrario no parece probable que las CCAA lo consigan pues en el mes de Diciembre de 2012 (últimos datos que se conocen) el Ministerio de Hacienda revelaba que siete de ellas no lo cumplían. Por tanto hasta Febrero de 2013 no sabremos el monto  final del déficit conjunto del Estado y de las CCAA.

Hay que tener en cuenta que Bruselas  nos permite que el 1% (100.000 millones de euros) que supone la ayuda a la banca no computen como deuda (que sí lo es) con lo que el mejor de los casos nos iríamos al 7,3% del PIB y si a ellos sumamos otro 1% de déficit de la Seguridad Social, nos iríamos al 8,3%.

Últimamente llegan noticias de que Europa nos autorizaría un ligero desvío del déficit, máximo un 7%  ya que tienen en cuenta el deterioro de las previsiones de crecimiento de la eurozona que afectan a la economía española.  Por tanto se elevaría el gasto de las AAPP en partidas como las prestaciones por desempleo ante la mayor destrucción de puestos de trabajo. Pero la cuestión es no desviarse demasiado del 7% marcado por Bruselas.

Sea como fuere ningún organismo internacional confía en que se vaya a cumplir el 6,3% del PIB,  debido a las consideraciones anteriores. FUNCAS lo eleva al 8,3%, en cualquier caso este relajamiento del déficit que nos concede Bruselas es a mi juicio, una mala noticia para la economía española, ya  que relajará la política de recortes del gasto público indispensable para iniciar la recuperación económica.  

Los políticos tienen siempre tendencia a gastar más de lo que ingresan, a pedir prestado y por tanto a aumentar el déficit, obligando a la empresa privada a no contar con créditos suficientes al ser absorbido todo por el sector público.

Para terminar y resumir mi pensamiento voy a citar unas recientes palabras de Jens-Weidman gobernador actual del Bundesbank : “si excluimos la posibilidad de insolvencia de un país, estamos eliminado los estímulos para que mantenga los ajustes”.